Photos: Izquierda arriba © Getty Images; derecha arriba y arriba © Corbis.
Situada en el punto de convergencia del hemisferio norte y sur Costa Rica, el tercer país más pequeño de America Central, posee una biodiversidad impresionante con sus dos costas, frondosas selvas tropicales, montañas y volcanes.
Monos araña, guacamayos, jaguares y ocelotes viven en sus selvas, mientras que las ballenas migratorias y las tortugas marinas hallan refugio a lo largo de ambas costas. A pesar de una exitosa trayectoria de protección de muchas de sus riquezas naturales, Costa Rica se enfrenta a una creciente presión para abrir sus costas a la perforación de gas y petróleo, desmantelar selvas para favorecer la agroindustria y fomentar un crecimiento imprudente de la infraestructura turística sobre la costa del Pacífico, incluyendo la Península de Osa, la joya de la corona de la biodiversidad de Costa Rica.
El Parque Nacional Marino Las Baulas – donde anidan las tortugas baula – se encuentra bajo amenaza inminente. La tortuga baula, en peligro crítico de extinción, regresa año tras año a desovar en las playas del parque. NRDC y sus aliados costarricenses están pidiendo al gobierno que no degrade el estatus del parque, lo cual disminuiría las protecciones para las tortugas.
En Costa Rica, NRDC también está trabajando en una serie de medidas para ayudar a que el país llegue a ser una de las primeras naciones del mundo neutral en carbono. Por último, estamos colaborando con CATIE, un grupo local, para restablecer una selva tropical mediante la siembra de 30.000 árboles en un campo yermo que volverá a transformarse en un colorido santuario de monos, tucanes y otras especies amenazadas. La rejuvenecida selva, patrocinada por nuestros activistas de Internet ayudará a combatir el calentamiento global al capturar la contaminación de carbono.